Saltar al contenido
Constelaciones con Mari

Cómo constelar a tu expareja y cerrar de verdad

Por
Publicado el · 9 min de lectura

Dos sillas de madera en una sala vacía, una frente a la otra a varios pasos, y una de ellas un poco girada hacia la ventana

Constelar a tu expareja quiere decir mirar esa relación desde afuera, con representantes o con papeles en el piso, para darle el lugar que tuvo en tu vida y dejar de cargar lo que quedó pendiente. Cerrar de verdad, en este enfoque, es reconocer que esa persona fue importante y que ya pasó, no olvidarla ni dejar de sentir. Aquí te cuento por qué cuesta tanto, qué se suele ver en una sesión y un ejercicio de 20 minutos para hacer en casa.

¿Por qué no puedo cerrar con mi ex aunque ya pasó tanto tiempo?

Porque casi siempre falta reconocer algo. Puede ser que fue importante, o que te dolió, o tu parte en lo que pasó. Lo que no se reconoce queda dando vueltas.

En las constelaciones hay una idea de Hellinger que a mí me ordenó mucho: todo el que formó parte de un sistema tiene derecho a pertenecer a él. Se llama el orden de pertenencia. Una expareja forma parte de tu historia, y si intentas sacarla de un manotazo ("para mí no existe", "fue un error"), sigue ocupando espacio por la puerta de atrás. La comparas con tu pareja nueva, te enojas cuando la ves, sueñas con ella.

Lo veo seguido en personas que se jactan de haber cortado de raíz. Borraron fotos, bloquearon el número, nunca más la nombraron. Y cinco años después siguen eligiendo parejas que son la copia o el negativo exacto de esa persona.

La otra razón es más sencilla de nombrar. A veces lo que no cierras es la idea de la vida que ibas a tener, más que a la persona: la casa, los hijos, el viaje. Ese duelo es distinto y también hay que hacerlo.

¿Qué se ve cuando se constela a una expareja?

En una sesión grupal, eliges a una persona que te representa a ti y otra que representa a tu ex, y las ubicas en la sala según lo que sientes. Después se mira cómo se mueven, hacia dónde miran y qué dicen sentir.

No te voy a decir que siempre aparece lo mismo, pero hay escenas que se repiten bastante:

Lo que se ve Lo que suele estar pasando
Tu representante no puede dejar de mirar a la expareja Algo no está reconocido: el amor, el dolor o la culpa
La expareja mira hacia otro lado, a alguien que no está Esa persona traía su propia carga familiar
Entre los dos aparece un hijo o un embarazo no nombrado La pérdida pesa más que la separación
Detrás tuyo aparece tu padre o tu madre Repetiste con tu ex algo de la pareja de tus padres

La última es la que más sorprende. Se arma la constelación para mirar a la expareja y termina hablando de tus padres. Si te pasa eso, sigue por constelar la relación de pareja y sus patrones, porque probablemente esa historia no empezó con tu ex.

¿Se puede constelar a la ex pareja sola o solo en casa?

Sí, con papeles en el piso, y para una primera mirada alcanza. No vas a tener representantes que te digan lo que sienten, pero tu propio cuerpo responde bastante si te das tiempo.

Mi opinión es que en casa conviene hacerlo cuando la separación ya tiene un tiempo y lo que queda es enganche, no herida abierta. Si todavía lloras todos los días, si hay juicios por la custodia o si hubo violencia, haz el trabajo con alguien al lado.

El ejercicio de las tres hojas

Te lleva 20 minutos. Necesitas tres hojas y un marcador, más espacio en el piso como para dar cinco pasos.

  1. Escribe tu nombre en una hoja, el de tu expareja en otra y en la tercera "lo que vino después".
  2. Pon en el piso la hoja de tu ex. Pon la tuya donde la sientas hoy, sin pensarlo mucho: cerca, lejos, de frente, de espaldas.
  3. Párate en tu hoja y mira la de tu ex durante un minuto. Fíjate si quieres acercarte, irte o mirar para otro lado.
  4. Di en voz baja: "Tú fuiste mi pareja. Fue importante para mí". Quédate con lo que aparece.
  5. Si puedes, di: "Lo que me diste lo tomo. Lo que te di, te lo di con gusto".
  6. Ahora di la que más cuesta: "Yo me hago cargo de mi parte. La tuya te la dejo".
  7. Pon la tercera hoja, "lo que vino después", a tu espalda o al costado, donde se sienta bien.
  8. Gira despacio hasta quedar de frente a esa tercera hoja. La de tu ex queda detrás o a un lado.
  9. Di la frase de cierre: "Tienes un lugar en mi historia. Ahora miro hacia lo mío". Quédate un minuto ahí.
  10. Junta las hojas. Guarda la de tu ex en un sobre, sin romperla. Escribe en la tuya qué notaste.

Qué suele pasar

En el paso 4 mucha gente se emociona más de lo que esperaba. Es común que cueste el giro del paso 8: el cuerpo no quiere dar la espalda. Si te pasa, gira solo hasta quedar de costado. Eso ya es un movimiento.

El error más común

Hacer el ejercicio para quedar en paz con tu ex "y que se entere". Pasa mucho, y es hacerlo para él o para ella. El ejercicio no le llega a nadie más que a ti. Tampoco rompas la hoja con rabia al final: romperla es otra forma de seguir peleando.

Cuándo no hacerlo sola o solo

Si la separación fue hace pocas semanas, si hubo violencia física o psicológica, o si notas que te vienen ideas de hacerte daño. En esos casos busca primero a un psicólogo.

Pongamos que Martín, 44 años, contador, se divorció hace seis años y no logra sostener ninguna relación nueva más de unos meses.

Hace el ejercicio y pone su hoja muy cerca de la de su exesposa, casi pegada, y de frente. Le da vergüenza: él creía que ya no sentía nada. La frase "fue importante para mí" le sale enseguida. La de "yo me hago cargo de mi parte" no, y se queda un rato largo callado. Cuando intenta girar hacia "lo que vino después", el cuerpo se le planta. Lo deja ahí. Una semana después le escribe a su ex para pedirle una foto de su hija de chica que solo ella tenía, y la conversación, por primera vez en años, es amable. Un paso chico, pero en la dirección correcta.

¿Qué pasa si tuvimos hijos juntos?

Entonces no se cierra todo, y es importante saberlo. Se cierra la pareja, no la familia. Ustedes siguen siendo el padre y la madre de esos hijos, y en las constelaciones eso tiene mucho peso.

Lo que veo con frecuencia es que uno de los dos intenta cerrar la pareja borrando también al otro como padre o madre. Le habla mal a los hijos de su ex, o directamente no lo nombra. Para un hijo eso es muy pesado, porque la mitad de él viene de esa persona. Si estás en esa situación, la frase que puedes sumar al ejercicio es esta: "Como pareja terminamos. Como padres, seguimos. En nuestros hijos te respeto".

No hace falta que te caiga bien. Alcanza con no obligar a tus hijos a elegir.

¿Y las parejas anteriores de mi pareja actual?

También cuentan. En el enfoque de Hellinger, las parejas anteriores tienen un lugar, y la nueva pareja llega después. Eso no la hace menos importante. Solo describe quién llegó primero.

Lo menciono porque muchas peleas con la pareja actual vienen de ahí: celos de alguien del pasado, competencia con la ex que es madre de sus hijos, prohibiciones de nombrarla. Cuanto más se pelea con ese lugar, más espacio ocupa. Reconocerlo ("Tú estuviste antes. Yo vengo después y tengo mi propio lugar") suele aflojar más que cualquier discusión.

¿Qué hago con las cosas que me quedaron de esa relación?

Depende de qué te pasa cuando las ves. Si una foto o un regalo te devuelve a la pelea, guárdalo en una caja, fuera de la vista, sin tirarlo. Si te da una tristeza tranquila, puede quedarse donde está.

No soy partidaria de los rituales de quemar cartas o romper fotos. Entiendo las ganas, yo también las tuve, pero casi siempre se hacen desde la rabia, y lo que se hace con rabia suele dejar más enganche que antes. Una caja cerrada en el fondo del ropero dice algo más justo: esto fue parte de mi vida, y ahora no lo miro todos los días.

Con los regalos que valen dinero, como un anillo o un reloj, la pregunta es otra. ¿Te pesa tenerlo? Si te pesa, devuélvelo o regálalo a alguien que no sepa la historia. No hace falta explicarle nada a nadie.

¿Cuándo sé que de verdad cerré?

Cuando puedes pensar en esa persona sin que te cambie el día. No significa que no sientas nada. Puede haber una tristeza leve, cariño, hasta un poco de enojo, pero no te arrastra.

Otra señal concreta: dejas de compararla. Tu pareja nueva deja de ser "mejor que" o "peor que" tu ex y pasa a ser alguien en sí. Si sigues comparando, todavía queda algo por mirar, y está bien. Nadie cierra una relación de años en una tarde.

Si quieres ver todo lo que escribí sobre el tema, está en la sección de pareja. Y si quieres tener a mano frases para distintos momentos, armé una lista de frases sanadoras para la pareja ordenadas por situación. Y si tu pregunta ya no es la ex sino por qué no aparece nadie nuevo, lee constelar para encontrar pareja.

Cuando quieras ir más allá de una relación y mirar lo que traes de tu familia, en Soltando Cargas hay un plan de siete días, diez minutos por día, con ejercicios como este.

Preguntas frecuentes

¿Mi ex tiene que estar de acuerdo para constelarlo?

No. Lo que se mira en una constelación es tu lado del vínculo, y para eso no hace falta que la otra persona se entere. Tampoco es ético usar una constelación para intentar cambiar lo que siente o decide otro.

¿Constelar a mi ex sirve para que vuelva?

No sirve para eso. A veces, después de cerrar, dos personas se reencuentran distintas, pero no es lo que se busca ni algo que se pueda provocar. Si entras a la sesión con esa intención, lo más probable es que te vayas frustrada o frustrado.

¿Cuánto tiempo después de separarme conviene hacerlo?

Yo esperaría al menos unos meses. En las primeras semanas lo que hay es duelo, y el duelo necesita su tiempo antes de mirarlo desde afuera. Si a los dos o tres años sigues igual de enganchada o enganchado, es buen momento.

¿Puedo constelar a una expareja que me hizo daño?

Puedes, pero no a solas. Reconocer que alguien fue tu pareja no significa justificar lo que hizo, y en estos casos conviene hacerlo con un profesional que sepa trabajar con violencia. Tu seguridad va primero.

¿Y si fui yo quien dejó la relación?

También puede costar cerrar. La culpa engancha tanto como el abandono. En ese caso el ejercicio cambia un poco: la frase central es "Te hice daño al irme. Eso es mío".

Foto de Mari

Escrito por Mari

Mari escribe sobre constelaciones familiares desde lo que vivió con su propia familia. Es la autora de Soltando Cargas, un cuaderno de ejercicios para soltar lo que se hereda.

Conoce a Mari y cómo escribimos este blog

Sigue leyendo